viernes, 3 de mayo de 2013

Sin SOS

Ya sabéis que en esta vida sacrificios intentó hacer los mínimos, mi búsqueda del hedonismo es conocida por todos. Pues bien, hoy ha tocado uno de esos pocos sacrificios: el SOS, festival murciano al que asistí por primera vez el año pasado y del que tenía una entrada para este año, pero las cosas se han torcido y, tras mis tres semanas de ausencia en el kiosco, no pueden vivir sin mi aquí, por lo que me he tenido que quedar.

No me da pena por el cartel, me he debido hacer viejo sin darme cuenta o algo, no conozco a ninguno de los que actúan, me da pena por el ambiente pero, sobre todo por la compañía, iban los mismos con los que fui el año pasado y con ellos si que estoy encantado de volver a viajar, es un placer, te diviertes, te ríes, son gente interesante, culta y simpática... y hasta aquí puedo leer que luego me decís que me paso en este blog.

De todos modos se que en este momento no me puedo quejar de viajes, creo que he cubierto el cupo por este año y con creces, así que, a lo mío, a ayudar a mi padre, que, pobre, como le veo de viejo, vender horchata y escribir en esta página que me encanta, me relaja y, como ayer, es ponerme a escribir y se me llena la marquesina, os dejo que estoy liado.

Besos sin SOS.





1 comentario:

¿que opinas del esta entrada?