Pues bien, este año dicha mejora es esta pérgola a la que he venido a llamar mi pequeño escorial, llevo liado con ella desde hace mas de una semana, aunque, por suerte la terminé hoy. Está creada con la finalidad de dar sombra de día y luz de noche a la que puede denominarse la cocina del lugar, estáis todos invitados a disfrutar de ella un miércoles de estos, pero, ya sabéis, no traigáis niños, ya se que los vuestros en particular no dan guerra, son muy ricos y todas esas cosas que os creéis los padres de vuestros hijos, pero también es cierto que, en mi casa, no me quiero cohibir de hacer o decir nada por que haya un menor delante.
Besos estivales.






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