Estoy viviendo tantas cosas interesantes que no sabría por donde empezar, California es excitante, no tanto así sus habitantes, y como se que os gusta un poco de carnaza, bastante más que que me ponga a contaros lo feliz que soy, cosa que, ya sabéis y dais por hecho y más teniendo en cuenta donde me encuentro, pues os daré un consejo sobre la gente de aquí: no os fiéis nunca de alguien que vive en Los Ángeles, se les va la fuerza por la boca, pueden llegar a quedar contigo 20 veces y las veinte te dejarán en plantón. Es impresionante, aquí todo el mundo tiene mil planes que hacer contigo, tiene que quedar, tiene que hacerte una fiesta, pero a la hora de la verdad te encuentras con la nada, no es como en Europa, donde, si alguien te dice "nos vemos el viernes" el viernes te encuentras con esa persona o con una disculpa de lo más verídica. Aquí no, aquí quedas el viernes, quedas el sábado, quedas el domingo y nada... y me lo han hecho varias personas, no sólo una, que podría ser mala educación por su parte, pero no, es su forma de ver la vida.
Por suerte somos más que autosuficientes y se pueden meter sus promesas y planes por donde les quepa, lo cierto es que es una ciudad tan fascinante y con tanta historia (sobre todo cinematográfica con lo que sabéis que me tira eso) que no hace falta para nada nadie, que si no, te podías morir del asco.
Aquí la única que se ha preocupado de mi, de que me encuentre bien y que no me falte de nada es María, pero esa no cuenta, es Toledana afincada en LA y la tierra queramos o no, tira.
Aún así, le sigo recomendando a todo el mundo que venga, que disfrute de un lugar que no deja de ofrecerte cosas, que pase de sus gentes y se centre en la ciudad, en sus lugares únicos en el mundo, de su clima, sus playas, sus puestas de sol, etc...
Besos californianos.
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