sábado, 31 de marzo de 2012

Paco Valladares, la traición y otras chicas del montón...

Y os preguntareis: ¿que ha sido de Piruli que ya no nos escribe nada? pues veréis, el caso es que no he parado de escribir para este blog, pero, ya sabéis que entre las leyes autoimpuestas en esta pagina se encuentran la de intentar no hablar mal de nadie (sálvese la Greenteeth, por cierto, desaparecida de momento de mi vida) e intentar que paséis un rato divertido mientras leéis las tonterías sin importancia que me (o se me) ocurren. Por lo que, durante uno de los inviernos mas intensos en emociones como ha sido este, las entradas que relataba distaban mucho de mis intenciones. Quedan escritas y archivadas dentro de la herencia que dejaré a mi hermana para que las publique después de mi muerte bajo el título de “The Piruliworld Unread” una historia en donde descubro la perversidad de las personas que me rodean, la traición de gente que creía amiga de toda la vida, el afán de protagonismo llevado a términos de maldad por conseguirlo, mi decepción por personas con las que me he portado de puta madre y han preferido quedarse en la superficie para demostrar cosas incoherentes, en definitiva, se podría definir con una palabra: desilusión.

En el terreno laboral ya sabéis todos que he vuelto a mis orígenes horchateros, esta vez con mas fuerza que nunca ya que estamos en pleno traspaso de poderes entre la gestión de mi padre y la mía, es una época dura por el choque de personalidades y generaciones pero lo estamos llevando con una tranquilidad y paciencia irreconocibles en nosotros. Supongo que mi año trabajando en Garcilaso me ha enseñado mucho. Y ya que sale el tema (si, lo se, lo he sacado yo) quiero aclarar, por lo que ciertas personas os pueden contar por ahí, que mi salida ha sido por decisiones personales que nada tienen que ver con la empresa con la que he quedado mucho mas que contento y con la que sigo manteniendo una excelente relación. Y es que yo con Mónica, mi jefa, siempre que he hablado sin intermediarios malintencionados, nuestras charlas han sido mas que nada de amigos, de gente que se quiere se aprecia se admira y, ante todo, se respeta. Todo lo demás que puedan contar por ahí es completamente mentira, supongo que es gente con problemas psiquiátricos que no se han tratado o simplemente fulleros.

Y han pasado tantas otras cosas, sin ir mas lejos, hace un par de semanas nos abandonaba uno de los grandes, me acuerdo que la última vez que lo vi fue en el orgullo gay madrileño pasado, no pude otra cosa que gritarle: “A los altares, Paco Valladares”, espero que mi deseo se cumpla y allá donde este sea tan feliz como el personaje que interpreto en Víctor Victoria rodeado de plumas y lentejuelas.

Y hasta aquí esta entrada en la que me he explayado bien pero que por fin voy a publicar, hasta otro ratito de estos.

Besos de retorno.

1 comentario:

  1. Que bien que vuelve a tener actividad este blog, lo habia echado de menos.
    Besos
    David

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